Navegando sobre los fracasos

Nuevo año, nuevo yo… Por supuesto. La realidad es que un día no hace la diferencia, seguimos siendo la misma persona que se fue a dormir en aquel 31 de diciembre de 2022. Pero a decir verdad, la idea de reiniciar es agradable y trae un aire de optimismo más que necesario. Y sí, con ese aire optimista me puse a revisar aquellos que habían sido mis propósitos del año pasado y con amargura me di cuenta que no había completado la mayoría de ellos.

 

Eso me llevó a pensar que hay una parte del emprendimiento que cuesta asimilar hasta que realmente te ocurre, y es el fracaso parcial, o por lo menos así es en mi caso, pues me di cuenta que la mayoría de mis emprendimientos del año pasado jamas terminaron de nacer (Si, así es… este blog es uno de ellos.) Y examinando en aquello que podría hacer diferente este año me di cuenta que debo saber como fracasar sin perder el rumbo. 


No me mal entiendan, con esto no me refiero a que cada proyecto que emprendamos este destinado a fracasar, no. A lo que me refiero es que el camino a lograr una meta u objetivo siempre tendrá baches en el camino, los cuales a veces parecerán el fin de todo, y la verdad es que no es así, es ahí cuando debemos trabajar mas duro y dar el paso siguiente.

 

Entonces mi amigo lector, si al igual que yo, la mayoría de tus proyectos del año pasado no se han realizado, y ademas no quieres que eso te vuelva a pasar este año, bueno, te invito a continuar leyendo y aprender a fracasar para perseverar. 


Amo ese momento en la vida cuando una idea lucida llega a la mente, esa idea de la cual sabemos tenemos la capacidad, una idea innovadora que con una inyección de inspiración nos pone a doblegar el miedo y decir “haré esto”. Después comienza la plantación, haciendo un diagrama muy especifico con los pasos que tendremos que dar para lograr conquistar nuestro objetivo. Y si es que no te estancaste en la planeación, bueno, llega la hora de ponerlo en marcha. No me dejaras mentir, los primeros días son muy fáciles a diferencia de lo que dicen “el primer paso es el mas difícil”, en mi experiencia no lo es, pues la motivación nos hace dar ese primer paso casi sin pensar. 


Y si al igual que yo, tú no consideras el primer inicio lo más difícil, puede que el verdadero obstáculo lo encuentres algunos días después de haber iniciado ¿No es así? Porque la verdad es que para lograr llevar a cabo cualquier meta es necesario desarrollar nuevos hábitos, esos pequeños micro pasos que nos lograran conquistar el objetivo. Y desarrollar un habito no es algo sencillo, es ahí cuando llegan los pasos difíciles, cuando la motivación escasea y el proceso pare ser mas largo de lo que pensábamos. 


En mi experiencia ocurrió así, comencé muy motivado a escribir mi blog, pensaba y anotaba ideas en mi diario sobre cosas que me gustaría externar, escribía y las ideas fluían, cuando de repente ya no estaba tan motivado, me era mas fácil pensar excusas antes que ideas para nuevas entradas, y poco a poco lo fui dejando atrás, cuando me di cuenta ya había dejado de escribir una semana y esa semana se convirtió en un mes en dos y bueno… el punto es que aquí estoy de nuevo porque encontré el antídoto para la desmotivación, y es algo tan sencillo como eficaz, retoma el curso. 

Imagina un barco el cual fue desviado por una tormenta, probablemente la tormenta lo ha alejado de su destino, a veces incluso la tormenta podría haber hecho retroceder el barco. Y en esos momentos ¿Qué es lo que el capitán del barco tiene que hacer? Si, así es, retomar el curso, pues no importa lo lejos que la tormenta desvió el curso, el capitán llevara el barco al destino cueste lo que cueste, de lo contrario el barco se perdería con toda la tripulación dentro. 


El barco entonces es tu proyecto, tu eres el capitán de tu nave y tu eres el responsable por retomar el curso, dirigir tu barco a su objetivo y perseverar pese a las numerables tormentas que ocurran, retomar es la medicina a aquellos fracasos parciales, hasta que poco a poco hagas de tus objetivos hábitos, los hábitos se convertirán en resultados y los resultados en tus metas realizadas. 

Sé que el llevar a cabo objetivos es toda una ciencia, pero se simplifica cuando dejamos de hacer las cosas complicadas, a mi me costo bastante trabajo descifrar el enigma, pues me sentaba y me preguntaba ¿por qué mis metas se estancan? ¿Qué me sucede?, buscaba consejos en gurus de productividad, libros y videos de YouTube hasta que encontré la respuesta al escribir en mi diario “retoma el curso”. 


Entonces mi amigo, nos esperan 365 días o 200 o 50 o 10, dependiendo de tu objetivo, pero nos esperan días donde nuestro barco ha zarpado, nos aguardan aventuras, retos, risas y lagrimas en el camino. Y no importa cuántas tormentas acosen el rumbo de nuestro barco, siempre podremos retomarlo y ser firmes en la convicción de llegar al destino, seamos los aferrados capitanes de nuestras metas y naveguemos este año con convicción. 

Comentarios

  1. Gracias por recordar a mi mente "cero rendición" muy identificada con tu blog, poder leerlo de nuevo es un placer.

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